La icónica “Reina del Pop”, Madonna, dejó atónitos a sus seguidores al subir inesperadamente al escenario del Comedy Cellar de Nueva York para ofrecer un show de comedia improvisada. Invitada por su amiga, la comediante Amy Schumer, la cantante presentó un set de 30 minutos ante un público reducido de 150 personas, mostrando una faceta poco conocida de su talento.
Durante su presentación, Madonna sorprendió con chistes atrevidos, algunas palabrotas y comentarios políticos, incluyendo una broma sobre las deportaciones bajo la administración de Donald Trump. Aunque la audiencia tardó en asimilar su presencia en un contexto tan diferente al de sus espectáculos musicales, la actuación fue bien recibida y generó risas entre los asistentes.
No es la primera vez que Madonna incursiona en la comedia, ya que en 2017 también se presentó en el mismo club por invitación de Schumer. En aquella ocasión, expresó su entusiasmo por este nuevo desafío en sus redes sociales, y su reciente aparición demuestra que sigue explorando nuevas formas de conectar con el público.