El Gobierno de México completó el despliegue de 10 mil elementos de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera con Estados Unidos, como parte del acuerdo entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo Donald Trump para evitar la imposición de aranceles del 25% durante un mes. Las tropas se distribuyeron en Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Según la Guardia Nacional, su misión será reforzar la seguridad y combatir el narcotráfico, con presencia en zonas urbanas, rurales, carreteras y aduanas. Se descartó que participen en tareas de control migratorio.
Este despliegue responde a la presión del gobierno estadounidense por frenar el tráfico de drogas y la violencia en la frontera. Sin embargo, el acuerdo ha generado críticas por el papel de México en la estrategia de seguridad de EE.UU. y los posibles efectos en la movilidad de las comunidades fronterizas.