El gobernador de Nuevo León, Samuel García, ha programado una extensa gira por Europa para captar inversiones que, según sus propios informes, superarían los mil millones de dólares. Durante el recorrido, el mandatario visitará seis países, entre ellos Alemania, Suiza, Dinamarca, Reino Unido, Suecia y Francia, donde participará en eventos y se reunirá con grandes empresas y organismos internacionales. Sin embargo, la frecuencia y el costo de estos viajes han generado cuestionamientos entre diversos sectores, que se preguntan si esta estrategia realmente responde a las necesidades de la región o si se trata de un exceso de desplazamientos a expensas de recursos locales.
Durante la gira, García estará presente en la Hannover Messe en Alemania, la feria industrial más importante del mundo, y en Suiza se reunirá con ejecutivos del sector logístico y representantes de la FIFA, en vísperas del Mundial 2026. En Dinamarca, tendrá una reunión con altos directivos de LEGO, mientras que en Suecia dialogará con ejecutivos de Volvo y SFK. Desde Londres, se espera que se concreten inversiones de la empresa Unilever, y en Francia, el gobernador recibirá un reconocimiento de la OCDE por las estrategias digitales de su gobierno. Aunque estas iniciativas podrían impulsar el desarrollo económico, críticos y analistas sostienen que el elevado número de viajes y el gasto asociado no siempre se traduce en beneficios tangibles para la ciudadanía.
Algunos expertos argumentan que, en lugar de destinar considerables recursos a gestiones internacionales, sería preferible invertir en proyectos locales que fortalezcan la infraestructura, la educación y la seguridad en Nuevo León. Además, se exige mayor transparencia en el uso de los fondos públicos para justificar la magnitud de estos desplazamientos. Así, la polémica se centra en si la estrategia de viajes del gobernador García está verdaderamente orientada a atraer inversión o si, por el contrario, se convierte en una práctica excesiva que desvía recursos de las prioridades locales.