En México, el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición que afecta a miles de personas y sus familias, enfrentándose a barreras en educación, empleo e inclusión social. Aunque ha habido avances en la concienciación, aún persisten desafíos en el acceso a diagnóstico oportuno, terapias especializadas y políticas públicas que garanticen una mejor calidad de vida para quienes viven con autismo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 100 niños tiene autismo, pero en México no existen cifras oficiales actualizadas sobre su prevalencia. Sin embargo, asociaciones civiles y expertos en la materia estiman que el número de diagnósticos ha aumentado en los últimos años debido a una mayor sensibilización y acceso a información sobre el TEA. A pesar de ello, muchas familias aún enfrentan dificultades para acceder a servicios de salud especializados y escuelas con programas de educación inclusiva.
Uno de los principales retos en el país es la falta de capacitación en instituciones educativas y el desconocimiento sobre el autismo en la sociedad en general. Según organizaciones como Iluminemos por el Autismo, más del 80% de los niños con TEA en México no recibe una educación adaptada a sus necesidades, lo que limita su desarrollo y oportunidades futuras.
En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, diversas asociaciones han reiterado la necesidad de fortalecer las políticas públicas que garanticen inclusión laboral, acceso a terapias y campañas de sensibilización. La concienciación y la creación de entornos accesibles son clave para lograr que las personas con autismo puedan desarrollarse plenamente dentro de la sociedad mexicana.