Una masa de polvo proveniente del desierto del Sahara comenzará a esparcirse este miércoles 16 de julio en Nuevo León, según alertó el Observatorio del Aire Monterrey. Se prevé que los efectos más severos se presenten el jueves, con una concentración estimada de hasta 17 microgramos por metro cúbico. El fenómeno, también observado en Tamaulipas, podría afectar la calidad del aire y representar un riesgo para la salud de la población.
Las partículas que componen esta nube son extremadamente pequeñas, por lo que pueden penetrar en los pulmones y agravar padecimientos respiratorios como asma, rinitis alérgica o EPOC. También pueden causar irritación ocular, nasal y dérmica, e incluso infecciones respiratorias. Por ello, autoridades y expertos recomiendan utilizar cubrebocas, reducir actividades al aire libre y mantener puertas y ventanas cerradas.
En cuanto al medio ambiente, el polvo sahariano contribuye a la degradación del aire, reduce la visibilidad y altera condiciones atmosféricas al limitar la formación de ciclones tropicales. Además, genera un cielo opaco y modifica la tonalidad de los atardeceres. Las autoridades llaman a la población a mantenerse informada y seguir las recomendaciones preventivas para mitigar los efectos.
