Marianne Gonzaga, influencer acusada de apuñalar en múltiples ocasiones a Valentina Gilabert a inicios de 2024, fue liberada este miércoles luego de pasar cinco meses en prisión preventiva. Aunque el proceso legal en su contra continúa abierto, un juez determinó que podría seguirlo en libertad bajo ciertas condiciones. La decisión generó controversia en redes sociales y entre colectivos feministas, quienes exigen justicia y perspectiva de género en el caso.
El ataque, ocurrido en un departamento de la alcaldía Álvaro Obregón, en Ciudad de México, dejó a Gilabert con heridas graves en cuello, tórax y manos. La agresión fue clasificada inicialmente como “lesiones calificadas”, aunque la familia de la víctima había solicitado que se reclasificara como intento de feminicidio, lo que habría implicado penas más severas.
La liberación de Gonzaga fue captada por medios de comunicación, y en redes sociales se difundió un video en el que se le ve saliendo agachada y con la cabeza cubierta tras la audiencia. La Fiscalía General de Justicia de la CDMX no ha emitido un posicionamiento actualizado sobre la continuidad del caso, aunque se prevén nuevas audiencias en las próximas semanas.
Lo que más ha llamado la atención del caso es la postura asumida por la propia Valentina Gilabert. En un mensaje público, confirmó que se llegó a un acuerdo legal entre ambas partes. “Marianne va a estar libre, bajo ciertas medidas específicas… Se disculpó conmigo personalmente y yo quiero decir que la perdono; todo el mundo se merece una segunda oportunidad en la vida”, expresó.
Gilabert también detalló que fue un juez quien determinó si la agresora cumpliría su condena menor en prisión o en libertad supervisada. “Cada quien va a vivir su vida por su parte, una alejada de la otra. A seguir con la vida. Eventualmente, esto iba a suceder y fue el acuerdo al que se llegó”, concluyó.
Aunque la liberación ha generado fuertes críticas, la declaración de Gilabert ha dado un giro al caso al centrarse en el perdón y en la posibilidad de redención. No obstante, organizaciones feministas han reiterado que este tipo de agresiones deben abordarse con perspectiva de género para garantizar justicia y prevención de futuras violencias.

