La iglesia de Notre-Dame des Champs, ubicada en el VI distrito de París, fue escenario de un nuevo incendio este jueves, apenas 24 horas después de un siniestro anterior. A diferencia del primer incidente, que se atribuye a una falla eléctrica, autoridades confirmaron que este segundo incendio fue provocado de manera intencional.
De acuerdo con los primeros reportes, una o más personas ingresaron al templo mientras se encontraba cerrado, dañaron una estatua colocada en un podio rodeado de paneles y posteriormente incendiaron dichos elementos. Los responsables huyeron inmediatamente después de iniciar el fuego. Las llamas causaron daños importantes, incluyendo la quema de bancos, una lona calcinada y paredes completamente ennegrecidas por el humo.
El cuerpo de bomberos de París actuó con rapidez para contener el incendio antes de que se propagara a más áreas del inmueble. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas. Agentes de la policía judicial y peritos del Laboratorio Central acudieron al lugar para realizar las primeras investigaciones científicas. Por su parte, el párroco de la iglesia presentó una denuncia formal ante las autoridades, quienes ya abrieron una investigación para dar con los responsables.
El alcalde del distrito VI, Jean-Pierre Lecoq, confirmó a medios locales que se trató de un incendio provocado y anunció que se intensificará la vigilancia en la zona, con patrullajes de la policía municipal y nacional alrededor del edificio religioso. Además, la iglesia permanecerá cerrada de manera indefinida hasta nuevo aviso.
Cabe recordar que el día anterior, la iglesia también fue afectada por un incendio registrado alrededor de las 10:00 a.m. hora local. En ese primer incidente, el sistema de sonido y el órgano del coro quedaron completamente destruidos. Según los primeros análisis, el origen del fuego habría sido un cortocircuito. El sacerdote logró salir ileso y tampoco se reportaron víctimas.
La doble tragedia ha generado preocupación entre los feligreses y autoridades locales, quienes buscan esclarecer los hechos y reforzar la seguridad en templos religiosos de la capital francesa.

