Trump ordena pintar de negro el muro fronterizo; Florida abre nuevo centro de detención de migrantes

El Gobierno del presidente Donald Trump anunció una nueva estrategia para reforzar el muro fronterizo con México: pintarlo de negro con el objetivo de aumentar la temperatura de las barras metálicas

El Gobierno del presidente Donald Trump anunció una nueva estrategia para reforzar el muro fronterizo con México: pintarlo de negro con el objetivo de aumentar la temperatura de las barras metálicas y dificultar su escalada por parte de migrantes indocumentados. La medida fue presentada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien destacó que la orden provino directamente del mandatario republicano.

En un mensaje difundido en X, Noem aseguró que el muro es “demasiado alto para escalarlo, demasiado estrecho para atravesarlo y ahora, tan caliente al tacto que los inmigrantes ilegales ni siquiera lo intentarán”. La funcionaria visitó una sección en Santa Teresa, Nuevo México, donde explicó a agentes fronterizos que la pintura negra permitirá no solo aumentar la dificultad para trepar la estructura, sino también prolongar la vida útil del metal frente a la corrosión.

La secretaria de Seguridad Nacional subrayó que esta renovación, junto con la construcción de nuevas secciones del muro —que avanzan a un ritmo cercano a los 800 metros por día—, forma parte del compromiso del presidente Trump de reducir a cero la inmigración indocumentada. Los fondos para esta estrategia se asignaron en la ley de presupuesto aprobada en julio pasado e incluyen además inversiones en tecnología, cámaras, sensores e infraestructura hidráulica a lo largo de la frontera suroeste.

“Es a la vez escudo y símbolo: un monumento al compromiso inquebrantable del presidente Trump con este país y la seguridad del pueblo estadounidense”, declaró Noem, reforzando el mensaje político del muro como emblema de la administración republicana.

En paralelo, Florida anunció la apertura de un nuevo centro de detención de migrantes, denominado “Depósito de deportación”. El gobernador Ron DeSantis informó que este espacio, habilitado en una prisión estatal abandonada del condado de Baker con capacidad para más de 1,300 personas, será el segundo en operación en poco más de un mes, tras la inauguración del centro “Alligator Alcatraz” en julio.

DeSantis explicó que la alta demanda de espacios para migrantes en el primer centro hizo necesaria la apertura del nuevo complejo, que estará operativo en los próximos días. Florida se ha consolidado como uno de los principales aliados de Trump en la implementación de políticas migratorias más estrictas.

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