El senador Waldo Fernández González, del Partido Verde Ecologista, presentó este miércoles en el Senado de la República una iniciativa de reforma a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, con el objetivo de endurecer las sanciones por maltrato y crueldad animal. La propuesta fue elaborada en conjunto con la organización Animal Heroes y toma su nombre de “Pay de Limón”, un perrito rescatado en Zacatecas en 2011 tras ser mutilado por integrantes del crimen organizado.
El caso de “Pay de Limón”, quien perdió sus patas delanteras y hoy camina con prótesis, se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el maltrato animal en México. A partir de este antecedente, la iniciativa plantea por primera vez la definición legal de “animales domésticos”, además de establecer una diferencia clara entre maltrato y crueldad animal. También propone sanciones proporcionales a cada caso y la incorporación de la figura de “Santuario de Animales”, con el fin de crear espacios en las entidades federativas para la rehabilitación, protección y eventual adopción de animales en situación de calle.
El senador Fernández subrayó que el respeto a los seres sintientes es una característica de un país moderno, mientras que Adriana Buenrostro, directora política de Animal Heroes, destacó la importancia de facilitar los mecanismos de denuncia en casos de maltrato. En tanto, Patricia Ruíz, fundadora del Santuario Milagros Caninos, relató la historia de “Pay de Limón” como ejemplo del sufrimiento que enfrentan miles de animales en el país.
La iniciativa también busca prohibir el sacrificio injustificado de animales por razones como abandono, edad, sobrepoblación o falta de espacio en albergues. Además, se pretende fomentar la creación de santuarios estatales que garanticen su bienestar.
Durante la presentación, se advirtió que muchos violentadores inician con actos de crueldad animal antes de escalar a otros delitos. Por ello, se destacó que atender este problema no solo es un asunto de responsabilidad hacia los animales, sino también una medida preventiva contra la normalización de la violencia en la sociedad mexicana. “Quienes comienzan a maltratar animales tienen una alta posibilidad de delinquir en otras etapas de su vida”, concluyó Fernández González.

