El Gobierno de Estados Unidos confirmó este viernes un nuevo operativo militar en el Caribe, en el que una lancha fue hundida en aguas internacionales frente a la costa de Venezuela, dejando un saldo de cuatro personas muertas. De acuerdo con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, los fallecidos fueron identificados como “narcoterroristas” que presuntamente transportaban grandes cantidades de drogas con destino al territorio estadounidense.
“Cuatro narcoterroristas a bordo del buque murieron en el ataque, y ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido”, escribió Hegseth en la red social X, donde además compartió un video del operativo. Según el funcionario, la lancha llevaba una “carga sustancial de narcóticos cuyo objetivo era envenenar al pueblo estadounidense”.
El ataque forma parte de una serie de operativos desplegados en la región desde septiembre. En lo que va de este año, Estados Unidos ha ejecutado al menos cinco acciones de este tipo, cuatro en las cercanías de Venezuela y una más cerca de República Dominicana, todas bajo el argumento de combatir las redes de narcotráfico que operan en aguas del Caribe.
El presidente Donald Trump notificó al Congreso el jueves que el país se encuentra en un “conflicto armado contra los carteles del narcotráfico”. Esta declaración busca otorgar un sustento legal a los operativos militares en el Caribe, con la intención de reforzar la ofensiva contra organizaciones criminales vinculadas al trasiego de drogas hacia Estados Unidos.
No obstante, el despliegue militar estadounidense en la región ha generado críticas por parte del Gobierno de Nicolás Maduro, que lo califica como una provocación y una amenaza directa contra la soberanía de Venezuela. Caracas sostiene que estas acciones podrían escalar hacia un ataque militar encubierto bajo la justificación de la lucha antidrogas.
Mientras tanto, Washington insiste en que las operaciones continuarán. “¡Estos ataques continuarán hasta que cesen los ataques contra el pueblo estadounidense!”, advirtió Hegseth, subrayando que la campaña militar busca cortar el suministro de narcóticos antes de que ingresen a territorio estadounidense.
El incidente eleva la tensión en el Caribe y reafirma la confrontación política y militar entre Estados Unidos y Venezuela en medio de la estrategia de seguridad impulsada por la administración Trump.

