La Cámara de Diputados aprobó reformas al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que entrarán en vigor el 1 de enero de 2026, con el objetivo de modificar patrones de consumo y generar ingresos fiscales. Entre los productos afectados destacan los refrescos, bebidas con edulcorantes y videojuegos con contenido violento o para adultos.
En el caso de los refrescos, la cuota específica por litro pasará de 1.64 pesos a 3.08 pesos, lo que representa un incremento del 87 %. Además, se amplía el alcance del gravamen a bebidas con edulcorantes naturales o artificiales, incluyendo versiones light, cero o dietéticas. Tras negociaciones con la industria refresquera, se acordó aplicar una cuota diferenciada de 1.5 pesos por litro a estas bebidas sin azúcar.
Por otro lado, los videojuegos con contenido violento, extremo o no apto para menores serán gravados con una tasa del 8 %, aplicable tanto a formatos físicos como digitales. Las plataformas digitales, incluso aquellas sin domicilio en México, deberán registrar un RFC y retener el impuesto correspondiente.
Estas medidas forman parte de los llamados “impuestos saludables”, impulsados por el gobierno federal para combatir problemas como la obesidad, el sedentarismo y la exposición a contenidos nocivos. Sin embargo, han sido criticadas por legisladores de oposición, quienes las consideran medidas recaudatorias disfrazadas de políticas de salud pública.
La reforma también incluye aumentos al IEPS en productos como tabaco, apuestas y sorteos, y se espera que los precios de estos bienes se ajusten desde el primer minuto de 2026. El impacto económico y social de estas modificaciones será tema de seguimiento en los próximos meses.

