El gobierno de Donald Trump ha comenzado a diseñar operaciones militares y de inteligencia en territorio mexicano como parte de una ofensiva directa contra los cárteles de la droga, a los que ha calificado como “organizaciones terroristas extranjeras”. De acuerdo con NBC News, personal del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC) y de la CIA ya se encuentra en fase de entrenamiento para misiones encubiertas que podrían ejecutarse bajo el título 50 del Código de EUA, marco legal que permite acciones secretas sin autorización del Congreso.
Las misiones contemplan ataques con drones contra presuntos laboratorios y líderes del narcotráfico, lo que marcaría un giro radical en la política bilateral. Trump ha declarado que no pedirá permiso para actuar: “Vamos a matar a la gente que está trayendo drogas a nuestro país”, dijo en una mesa redonda en la Casa Blanca. Esta postura ha encendido alarmas en México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que no permitirá intervenciones militares extranjeras: “No habrá invasión. Está absolutamente fuera de la mesa”, afirmó.
La escalada militar propuesta por Trump podría desatar una crisis diplomática sin precedentes. Aunque en el pasado EUA ha colaborado discretamente con fuerzas mexicanas, nunca se han autorizado ataques directos en suelo nacional. Expertos advierten que estas acciones podrían violar el derecho internacional y tensar aún más la relación entre ambos países, justo cuando México enfrenta una ola de violencia vinculada al crimen organizado.

