El Papa Francisco, líder espiritual de más de mil 400 millones de católicos en el mundo, falleció el 21 de abril de 2025 a los 88 años de edad, tras 12 años de pontificado. Jorge Mario Bergoglio, originario de Buenos Aires, Argentina, murió luego de enfrentar un padecimiento pulmonar crónico que derivó en una neumonía. Había sido hospitalizado el 14 de abril y un día antes de su fallecimiento sorprendió a los fieles al aparecer en la Plaza de San Pedro para impartir la bendición de Pascua y recorrer el lugar en el papamóvil.
Francisco fue el Papa número 266 y el primero de origen latinoamericano en la historia de la Iglesia Católica. Llegó al pontificado el 13 de marzo de 2013, tras la renuncia de Benedicto XVI, y eligió su nombre en honor a San Francisco de Asís, como símbolo de humildad y servicio. Durante su papado se distinguió por su cercanía con los pobres, su crítica al capitalismo desmedido y su firme postura frente al cambio climático, así como por su defensa de los migrantes y de los sectores más vulnerables.
El pontificado de Francisco buscó transformar la imagen de una Iglesia rígida y distante, promoviendo una visión pastoral basada en la compasión, la tolerancia y el compromiso social. Reflexionó sobre temas sensibles como la pobreza, la violencia, las migraciones y las nuevas realidades familiares, siempre desde una óptica humanista. Su legado quedará marcado por una Iglesia más cercana a la gente y por su convicción de que el poder debe ejercerse como servicio.

