El gobierno de Estados Unidos ha señalado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de mantener presuntos vínculos con organizaciones criminales del narcotráfico, entre ellas cárteles mexicanos como el Cártel de Sinaloa, en el marco de acusaciones por narcoterrorismo y tráfico internacional de drogas. Estos señalamientos forman parte de expedientes judiciales abiertos en cortes federales estadounidenses desde 2020.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de EUA, Maduro sería una de las figuras centrales del llamado “Cártel de los Soles”, una estructura que, según Washington, estaría integrada por altos mandos civiles y militares venezolanos y que habría colaborado con grupos criminales extranjeros para facilitar el envío de grandes cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense. En ese contexto, las autoridades norteamericanas han mencionado contactos con organizaciones criminales de Colombia y México.
Las acusaciones incluyen cargos por conspiración para el narcoterrorismo, tráfico de cocaína y uso de armas, delitos que en Estados Unidos pueden acarrear penas de hasta cadena perpetua. No obstante, el gobierno venezolano ha rechazado de forma reiterada estos señalamientos, calificándolos como infundados y con motivaciones políticas, mientras que algunos países de la región han pedido que cualquier acusación se sustente con pruebas presentadas ante instancias internacionales.
Hasta ahora, México no ha confirmado investigaciones propias que vinculen a Maduro con cárteles mexicanos y ha reiterado su postura de respeto al derecho internacional y a la presunción de inocencia. El tema continúa siendo un punto de alta tensión diplomática y forma parte del complejo escenario geopolítico en torno a Venezuela y su relación con Estados Unidos.

