La agrupación mexicana Café Tacvba colocó a Spotify en el centro de la polémica luego de que su vocalista, Rubén Albarrán, solicitara a Universal Music México y Warner Music México el retiro del catálogo de la banda de la plataforma de streaming. El músico argumentó que la decisión responde a razones éticas y políticas, al considerar que la empresa mantiene vínculos indirectos con acciones bélicas y prácticas que contradicen la visión artística y social del grupo.
A través de un videomensaje difundido en redes sociales, Albarrán explicó que la banda no desea que sus regalías puedan terminar relacionadas con guerras o con acciones que calificó como reprobables. Entre sus argumentos, mencionó inversiones vinculadas al sector armamentista, la supuesta publicidad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), así como el modelo de reparto de ingresos de Spotify y el uso creciente de inteligencia artificial en la industria musical. El cantante subrayó que la música debe tener un significado social y apoyar a los pueblos, no limitarse a un esquema meramente comercial.
La controversia tomó mayor fuerza al recordarse que Daniel Ek, director ejecutivo de Spotify, anunció en junio pasado una inversión de 700 millones de dólares, a través de su firma personal Prima Materia, en la empresa europea de defensa Helsing, especializada en software de inteligencia artificial para uso militar. Para Albarrán, este tipo de decisiones refuerzan su postura de distanciarse de la plataforma y de invitar a sus seguidores a escuchar la música de Café Tacvba en otros servicios o incluso a boicotear Spotify.
Responde Spotify a señalamientos
Ante las acusaciones, Spotify emitió un pronunciamiento en el que rechazó de manera categórica financiar guerras o acciones bélicas. La empresa aseguró que respeta el legado artístico de Café Tacvba y el derecho de Rubén Albarrán a expresar sus opiniones, pero sostuvo que los señalamientos no reflejan la realidad. En relación con la inversión en Helsing, aclaró que se trata de una compañía independiente y que la inversión fue realizada a título personal por su director ejecutivo, no por la plataforma de streaming.
Spotify también negó que actualmente exista publicidad de ICE en su servicio y precisó que los anuncios señalados formaron parte de una campaña de reclutamiento del gobierno estadounidense difundida de manera general en distintos medios. Sobre el uso de inteligencia artificial, la compañía afirmó que su política busca proteger a los artistas humanos de clonaciones y fraudes, no reemplazarlos. Además, destacó que paga alrededor del 70 por ciento de sus ingresos a los titulares de derechos y aseguró sentirse orgullosa de que la música de Café Tacvba haya generado millones de dólares para la banda a lo largo de los años.
La postura de Café Tacvba se suma a la de otros artistas internacionales que han cuestionado a Spotify por razones éticas, políticas o económicas. Mientras las disqueras analizan la solicitud de retiro del catálogo, el debate reabre la discusión sobre el papel de las plataformas digitales, la responsabilidad social de la industria musical y el destino final de los ingresos que genera el consumo global de música en línea.

