Una noche que debía ser protocolaria terminó en pánico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el vicepresidente JD Vance fueron evacuados de emergencia durante la cena anual de corresponsales en Washington, luego de que se activaran protocolos de seguridad por una posible amenaza dentro del recinto.
El incidente ocurrió en el hotel Washington Hilton, donde cientos de invitados —entre periodistas, políticos y figuras públicas— vivieron momentos de tensión tras escuchar un fuerte estruendo. De acuerdo con testimonios y reportes de la agencia AP, agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos irrumpieron en el salón mientras se escuchaban gritos de “¡agáchense!” y “¡háganse a un lado!”, lo que provocó que decenas de asistentes se refugiaran debajo de las mesas en medio del desconcierto.
En medio del caos, Trump fue retirado rápidamente por su equipo de seguridad, mientras que posteriormente se confirmó que tanto él como Vance resultaron ilesos. Paralelamente, trascendió el hallazgo de un hombre sin vida en el lobby del hotel, lo que habría detonado la movilización de las autoridades, aunque hasta ahora no se ha confirmado si existe relación directa entre ambos hechos.
La escena marcó un giro abrupto en un evento que simboliza la relación —muchas veces tensa— entre la presidencia y los medios de comunicación en Estados Unidos. Lo que comenzó como una velada política terminó convertido en un episodio de alta tensión que hoy mantiene abiertas múltiples interrogantes sobre seguridad en uno de los eventos más emblemáticos del país.

