La emoción que genera el Mundial 2026 podría tener un impacto directo en la productividad laboral del país. De acuerdo con estimaciones de Coparmex Nuevo León, la fase de grupos del torneo podría representar una pérdida acumulada de hasta 76 horas de actividad productiva debido a que una parte importante de los encuentros se disputará durante horarios de trabajo.
El organismo empresarial señaló que, de los 72 partidos programados para esta etapa, 38 se jugarán entre las 09:00 y las 18:00 horas, de lunes a sábado, coincidiendo con la jornada laboral de millones de trabajadores. Considerando que cada encuentro puede extenderse hasta dos horas, incluyendo el tiempo reglamentario y posibles interrupciones, la afectación potencial alcanzaría las 76 horas durante el desarrollo de la primera ronda del campeonato.
Coparmex explicó que durante estos encuentros es previsible que empleados, colaboradores e incluso directivos sigan de cerca los resultados y las incidencias de los partidos, lo que podría traducirse en pausas frecuentes, disminución de la concentración y una reducción temporal del rendimiento en diversos sectores económicos.
La directora de Coparmex Nuevo León, Cecilia Carrillo López, reconoció que el hecho de que México sea una de las sedes del Mundial incrementa el interés de la población por seguir los encuentros, especialmente aquellos en los que participe la Selección Mexicana. Asimismo, indicó que muchas empresas ya analizan estrategias para equilibrar las actividades laborales con el seguimiento del torneo.
Entre las medidas contempladas destacan esquemas de flexibilidad laboral, ajustes de horarios y mecanismos que permitan a los trabajadores disfrutar de algunos partidos sin afectar de manera significativa la operación de las compañías. A ello se suma el posible impacto en la movilidad, particularmente en ciudades sede como Monterrey, donde se espera una importante afluencia de visitantes nacionales y extranjeros.
Carrillo López subrayó que, pese al entusiasmo que despierta la justa deportiva, es fundamental mantener los niveles de productividad, especialmente en un contexto económico que aún enfrenta desafíos. Señaló que una caída prolongada en el desempeño de las empresas podría afectar la generación y conservación de empleos.
Sin embargo, el Mundial también representa una oportunidad económica relevante. De acuerdo con proyecciones de la Federación Mexicana de Futbol, el evento podría impulsar en 0.5 por ciento el Producto Interno Bruto nacional y generar una derrama económica cercana a los 3 mil millones de dólares.
En el caso de Nuevo León, las estimaciones apuntan a beneficios por alrededor de 500 millones de dólares, principalmente en sectores como turismo, hospedaje, gastronomía, comercio y transporte. Esta cifra no contempla las inversiones en infraestructura que actualmente realizan los gobiernos municipales y estatal para mejorar la experiencia de visitantes y habitantes durante la celebración del torneo.
