La liberación de José Antonio Cortés Huerta, alias “El Titán”, presunto líder de una célula del Cártel del Noreste relacionada con el huachicoleo, fue utilizada por el PAN en el Senado para cuestionar la reforma judicial y señalar que el gobernador Samuel García se habría beneficiado políticamente del nuevo modelo.
Ricardo Anaya, coordinador de la bancada panista, afirmó que el caso evidencia el “absoluto y rotundo fracaso” de la reforma impulsada por la 4T. Aseguró que la elección popular de juzgadores no saneó al Poder Judicial, como se prometió, sino que lo dejó en uno de sus peores momentos.
La resolución que permitió la liberación de “El Titán” fue emitida por María de los Ángeles Padrón Banda, jueza de Distrito del Centro de Justicia Penal Federal en Nuevo León. De acuerdo con Anaya, la juzgadora fue promovida mediante los llamados “acordeones” atribuidos al Gobierno de Samuel García durante la elección judicial.
El PAN sostiene que la llegada de perfiles afines habría permitido al mandatario estatal obtener mayor influencia dentro del Poder Judicial y resoluciones favorables en distintos procesos. Por ello, la bancada exigió investigar la actuación de Padrón Banda y esclarecer si existieron irregularidades en la liberación del presunto integrante del Cártel del Noreste.
