Alejandra de la Cruz ha ideado una solución ingeniosa y económica para proteger a los perritos y gatitos callejeros de las bajas temperaturas que se avecinan. Utilizando materiales reciclados como cartón y bolsas plásticas, ha creado pequeños refugios donde los animales pueden resguardarse del frío extremo, que podría poner en peligro su bienestar. La idea surgió al darse cuenta de la gran cantidad de animales abandonados en su colonia y tras el anuncio de temperaturas bajo cero.
Alejandra y su esposo, quienes ya son conocidos por su labor como rescatistas independientes, se han propuesto construir 150 refugios en total. Con recursos limitados, han logrado diseñar estos refugios de manera que sean eficaces, económicos y fáciles de replicar. Además, han comenzado a recibir mensajes de distintos países, como Argentina, Perú, Cuba y Estados Unidos, interesados en aprender cómo construirlos, lo que ha resaltado la iniciativa en un contexto internacional.
La solidaridad de esta pareja va más allá de los refugios, ya que también planean ofrecer atención médica y esterilizaciones a los animales que más lo necesiten. La meta es garantizar el bienestar de estos animales vulnerables, especialmente en un clima que puede ser mortal para ellos.