El Gobierno de Estados Unidos, bajo la Administración de Donald Trump, cuestionó la celebración en el Zócalo encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum tras el aplazamiento de los aranceles a importaciones mexicanas. Durante una reunión de la ONU en Viena, el funcionario estadounidense Cart Weiland señaló que aún es pronto para festejar mientras persiste la violencia en México, aunque reconoció un cambio en la política antidrogas respecto al gobierno anterior.
Weiland detalló que EU espera más acciones concretas, como la captura de narcotraficantes clave, la instalación de equipos de inspección en la frontera y la expansión del sistema eTrace para rastrear armas. Además, el Departamento de Estado ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por la captura del canadiense Ryan Wedding, acusado de tráfico de cocaína.
En respuesta, el Gobierno de Sheinbaum destacó los esfuerzos recientes contra el narcotráfico, incluyendo el despliegue de 10 mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera, la extradición de 29 presuntos capos a EU y el aumento en decomisos de drogas. A pesar de estas medidas, las críticas desde Washington sugieren que la presión sobre México continuará.